El espectador comprometido

El desafío de integrar a los inmigrantes *(I)
Carlos Báez Evertsz

Hay quienes consideran que en política sólo se debe hacer lo que interesa a la gente en su vida cotidiana. Y para ellos la gente es simplemente los de origen y nacimiento en el país, excluyendo, con esa concepción estrecha, a los inmigrantes de larga o corta residencia, vistos como extraños, por más raíces que tengan donde trabajan y viven.

Por eso, dicen, que temas como el voto de los inmigrantes de terceros países – no miembros de la UE- en las elecciones locales, fortalecer la integración de los inmigrantes y tratar de que se sientan no como visitantes en un lugar de paso, sino plenamente conscientes de que el país en el que viven es también "su" país, son asuntos que no interesan al ciudadano común.

Sin embargo, los inmigrantes no están al margen, ya que ellos no son ajenos a lo que ocurre en el país en que residen y contribuyen a su bienestar con sus impuestos directos e indirectos, y tampoco, por ende, a las vicisitudes de la economía porque repercute en sus vidas, para bien o para mal, en tiempos de vacas gordas o flacas. 

En este sentido, es importante destacar que en la Unión Europea ha comenzado un proceso de reflexión y discusión para  elaborar una comunicación para llegar a una agenda común para la integración que permita que los Estados miembros puedan hacer frente a los desafíos que implica integrar plenamente a sus inmigrantes.

De manera que,  a nivel europeo, asuntos como la participación de los inmigrantes en las elecciones locales, los temas de ciudadanía o naturalización, de la educación de los inmigrantes y de sus hijos, y la participación en la vida cívica, no son temas baladíes sino esenciales.

La participación de los inmigrantes en el proceso democrático, la formulación de políticas y medidas de integración, especialmente en el ámbito local,  son recomendadas a los Estados miembros. Aunque en pocos Estados miembros los inmigrantes tienen el derecho a participar en las elecciones locales y presentarse como candidatos.

Sin embargo, la participación en el proceso democrático de los inmigrantes es fundamental para avanzar en la integración y por tanto debe promoverse.  Por ejemplo, que las comunidades de inmigrantes tengan una representación a nivel local, a través de unas plataformas que permitan que éstas sean consultadas durante el proceso de toma de decisiones en materia de integración.

También una manera de trabajar por su integración, es que, mediadas ciertas condiciones, como un tiempo  establecido de residencia y otras relacionadas con sus antecedentes penales, los inmigrantes puedan votar y ser candidatos en las elecciones locales.

Otro modo de contribuir a la integración es estableciendo normas sobre la adquisición de la nacionalidad, que favorezcan que las personas que quieran y cumplan con los requisitos, fortalezcan sus lazos y sentido de pertenencia a una sociedad mediante la naturalización.

Para asegurar el cumplimiento de las normas hay que promover, allí donde no exista, la posibilidad de que las decisiones en materia de naturalización puedan ser objeto de una revisión judicial.

La Comisión Europea también propone  que existan unos módulos europeos comunes en materia de integración que se pongan en práctica en los Estados miembros y a nivel  de la UE, poniendo a su disposición, para facilitar su puesta en marcha, los adecuados programas financieros.

Para detectar cuáles son las medidas más adecuadas y pertinentes se debe promover la realización de seminarios técnicos para identificar las mejores prácticas. Estas deben darse a conocer a través de un futuro portal informático, que permita  difundir cuáles son los modelos a seguir y las mejores soluciones encontradas para ciertos problemas de integración. Además, estos módulos servirán para establecer puntos de referencia para el diseño de programas de integración a nivel europeo.

Los primeros módulos deben estar dirigidos a tratar asuntos claves como: La organización de cursos de aprendizaje de la lengua para los inmigrantes recientes, cursos de educación cívica para que puedan conocer los valores de la sociedad de acogida, su historia, sus instituciones y los valores compartidos en el ámbito de la UE, la promoción de la participación de los inmigrantes en la vida local,  y el establecimiento de programas efectivos en las escuelas para la integración de los alumnos inmigrantes.

La Comisión destaca la importancia de que la sociedad de acogida esté implicada, ya que entiende la integración como un proceso dinámico en dos direcciones, tanto de los inmigrantes como de los ciudadanos de los Estados miembros. Esto es más urgente dado el incremento de la diversidad en éstas sociedades, que requiere un mejor entendimiento y coexistencia de diferentes identidades culturales.

Precisamente este año, 2008, es el Año Europeo del Diálogo Intercultural y están previstas numerosas iniciativas para promover el sentido de estar unidos en la diversidad. Lo cuál entra en la iniciativa del presidente Zapatero, asumido por las Naciones Unidas, de una Alianza de Civilizaciones, en vez de destacar la noción de S.P.Huntington  de "choque de civilizaciones", entendida como dos formas de entender el mundo incompatibles y destinadas al enfrentamiento.

Una de las acciones positivas en la búsqueda de este diálogo entre los inmigrantes y el resto de la población sobre aspectos de la integración es el establecimiento del Foro Europeo de la Integración, que en cooperación con el Comité Económico y Social Europeo, busca  implicar a la sociedad civil organizada a nivel europeo en el debate sobre la integración.

Las contribuciones de los inmigrantes serán bienvenidas y estimuladas, ya que sin ellas no se podrá formar una comunidad inclusiva  basada en el respeto mutuo y la tolerancia dentro de los límites de la ley y de los valores comunes de la Unión Europea.

Bruselas, 15 de julio de 2008
cbe90@hotmail.com

El desafío de integrar a los inmigrantes II
Carlos Báez Evertsz

Para lograr que los inmigrantes puedan avanzar en el proceso de integración será necesario remover ciertas barreras estructurales que impiden que éstos tengan más medios para ejercer sus derechos y más control sobre sus propias vidas o situación social, a la vez que se adoptan medidas que tengan como objetivo la sociedad de acogida y los medios de comunicación, con el fin de estimular el proceso de integración.

Esto es lo que en la jerga de las organizaciones internacionales, traducen del inglés al español, de manera literal, con la palabra, que suena como una bofetada al idioma, de "empoderamiento".

Las  medidas que se estiman más pertinentes son las siguientes:

Iniciativas para promover la participación de los inmigrantes, especialmente mujeres y jóvenes, en el mercado de trabajo, incluyendo medidas contra la discriminación y de reconocimiento de diplomas.

Facilitar el acceso a servicios públicos y privados dando información sobre los mismos en diferentes lenguas en una especie de ventanilla única (one-stop-shops) en la cuál se puede tener acceso a diversas informaciones útiles para los inmigrantes.

Incrementar la capacidad de las instituciones públicas para adaptarse a un contexto basado en la diversidad provocada por las migraciones, mediante el desarrollo de las competencias interculturales de los empleados públicos, sea mediante su formación en la materia como mediante el reclutamiento de inmigrantes.

Establecer códigos de conducta para periodistas de la TV, radio y prensa, que cubren asuntos relacionados con la migración, para evitar la presentación prejuiciada de las noticias y estimular cubrir los eventos y las iniciativas que los mismos realizan en la sociedad.

Para prevenir la alienación social y la radicalización de los inmigrantes, se trata de evitar la falta de sentido de pertenencia que suele llevar a una crisis de identidad, especialmente entre los jóvenes, lo que unido con otros factores de riesgo, puede conducir a casos extremos de rechazo de la sociedad de acogida.

¿Cuáles iniciativas podrían evitar esa alienación social y la consecuente radicalización? Siguiendo las conclusiones del Consejo sobre integración celebrado en junio de 2007, algunos Estados miembros comparten de manera regular sus experiencias sobre el diálogo intercultural como un medio para ayudar a la integración.

Un estudio sobre la diversidad permitirá obtener información sobre las diferentes situaciones nacionales en materia de diálogo intercultural, así como, otros cuatro estudios comparativos, que analizaran los factores que influencian los procesos de radicalización y las buenas prácticas en la sociedad civil para contrarrestarlos. Ahora bien, hay que subrayar que la cuestión de la radicalización y la alienación social no son fenómenos exclusivamente de los inmigrantes

Además, el diálogo intercultural tiene que tener en cuenta el fenómeno religioso, para ello se deben analizar las experiencias de las llamadas plataformas inter e intra religiosas. Establecer estrategias de apoyo a iniciativas de diálogo intercultural para crear espacios comunes para avanzar en la integración y, evidentemente, tomar medidas para combatir el racismo, la xenofobia y la discriminación, que conducen a la marginalización, y  movilizar a los jóvenes, con medidas pro activas para darles un sentido de pertenencia a la sociedad de acogida.

Se estima también que es imprescindible desarrollar acciones para evaluar las políticas de integración, y la Comisión Europea examina promover el desarrollo de indicadores e índices comunes para uso de los Estados miembros, así como crear un barómetro de estrategias de integración para seguir y evaluar los resultados de estas políticas.

Así pues, se va fortalecer la capacidad de recogida, análisis, y difusión de informaciones de manera cada vez más sistemática en materia de integración de los inmigrantes mediante la creación de un  barómetro europeo para las políticas de integración que sirva como elemento de comparación (benchmark) para otras políticas de ese tipo.

La idea es que debido al incremento de la diversidad en la UE ciertos aspectos de los procesos de integración tienen cada vez mayor importancia, como las tratadas anteriormente, es decir, la participación de los inmigrantes y el acceso a la ciudadanía, la gestión de la diversidad que trae la migración y el seguimiento y la evaluación de las políticas de integración.

Ya no basta quedarse en los procesos intercambio de datos, informaciones y prácticas, es necesario que los Estados miembros de la UE refuercen su compromiso político para lograr progresos en la nueva metodología para la gobernanza de la inmigración.

El objetivo final es lograr una sociedad europea más inclusiva y con más cohesión social en que los inmigrantes sean una parte integrante de la sociedad europea, sin marginalización, discriminaciones, racismo y xenofobia, por parte de los ciudadanos y de las instituciones, de una parte, y con un sentimiento de pertenencia, respeto a las leyes, los valores de tolerancia, igualdad de género, y comportamiento cívico de las sociedades de acogida, por parte de los inmigrantes.

Bruselas, 15 de julio de 2008
cbe90@hotmail.com